No todo vale en WhatsApp

En una publicación anterior, advertíamos de los peligros de usar WhatsApp en los entornos profesionales ya que la confidencialidad de tus conversaciones no está asegurada, algunos de tus datos puede pasar a ser públicos y pueden generar problemas de seguridad, los datos de tu empresa pueden ser usados con fines comerciales, no genera buena imagen de cara a los clientes y otros motivos relacionados con la confidencialidad de las comunicaciones.

Resumiendo, decíamos que WhatsApp no está diseñada para utilizarla en conversaciones de trabajo y por ello puede resultar caótico mantener según qué conversaciones; sobre todo si son con varios participantes y
diferentes temas a discutir.

Pues bien, hasta ahora, emplear WhatsApp de forma fraudulenta, sin atender a las Condiciones de Uso del servicio, en beneficio propio o de una
compañía, podía llevar al usuario a perder el control sobre su cuenta y que ésta fuera cerrada por la empresa de mensajería instantánea.

Sin embargo, ahora las consecuencias de abusar del servicio podrían llegar hasta los tribunales. El pasado 7 de diciembre WhatsApp cambió las Condiciones de Uso del servicio y ha comunicado a todos los usuarios, cambiando los términos de servicio de la app, que emprenderá acciones legales contra aquellos que abusen del sistema y realicen envíos masivos y automáticos para saturar los servidores de la misma o para la difusión de noticias falsas o contenidos de spam tratando de engañar a los usuarios.

La compañía vigilará especialmente a quienes empleen aplicaciones de terceros para desarrollar este tipo de campañas fraudulentas. Además, ha desarrollado sistemas de aprendizaje automático basados en inteligencia artificial para poder bloquear estas cuentas. Al estar los mensajes cifrados extremo a extremo, WhatsApp no puede acceder a su contenido, pero sí puede combatir los envíos masivos a través del sistema de mensajería con fines sospechosos.

Para hacerlo, analiza los mensajes que han sido denunciados por los usuarios y si estos han sido enviados de forma masiva y proceden en reiteradas ocasiones de una misma cuenta, interpreta que supuestamente está realizando un uso irregular del servicio. Es entonces cuando WhatsApp puede llegar a bloquear la cuenta durante 24 horas y en caso de reiteración de la situación, se plantea incluso emprender acciones legales contra el propietario de la cuenta.

WhatsApp también ha señalado que a través de una plataforma externa – de la cual no se ha proporcionado más información – puede localizar a los usuarios que realizan este tipo de acciones fraudulentas. Posiblemente se trate de un servicio que monitoriza las conversaciones de los usuarios en otras redes sociales y capta aquellas conversaciones en las que se vanaglorian de estar empleando WhatsApp de forma masiva con una finalidad poco lícita.

La aplicación WhatsApp ha comunicado que desde este mes de diciembre emprenderá acciones legales contra aquellos usuarios que abusen de la mensajería masiva y automática en la aplicación.